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martes, 27 de noviembre de 2007

Ese brillo de esperanza... se debilita

Pensar en lo que el futuro tiene reservado para ti muchas veces asusta. Asusta por ser desconocido o porque quizás tal y como estás ahora estás bien y no quieres cambiar.

A mi el futuro no me da miedo, siempre he pensado que después de todo, si tienes fuerza interior y crees en tí mismo todo es posible.

Lo que me aterra es volver a perder la fe en mi mismo. Volver a sentirme como alguien que no merece la pena, que bien puede servir para reir, para abrazarlo como a un osito de peluche cuando te sientes solo, pero que a la hora de la verdad es del todo prescindible: una diversión más.

Últimamente y además "in crescendo", vengo teniendo esa sensación a mi alrededor. He ido olvidando casi sin quererlo las razones por las que yo mismo me valoraba, gracias a las que me consideraba capaz de aspirar a todo y estar a la altura de todos.

Estoy asustado. No por lo que vaya a venir el día de mañana, sino por la persona que puedo terminar siendo a este paso.

miércoles, 28 de febrero de 2007

Me duele



¡Cuánto sufren aquellos que están separados del amor por un
imposible: por el pasado!

Ender. El portavoz.

Me cuesta y me duele olvidar. Lo tengo todo, absolutamente todo, para ser feliz, y sin embargo, sigue doliéndome el corazón, sigue oprimiéndome el pecho...



Hoy he visto una de sus fotos junto a la persona que ocupa hoy su tiempo y por mucho que me empeñe en negarlo me ha dolido.



Quiero creer que se trata de un simple acto reflejo, algo a lo que uno está tan sumamente acostumbrado que sin quererlo reacciona de esa forma.



Cuando uno tiene todos los ingredientes para construir una vida plagada de felicidad, de sonrisas, de buenos momentos, seguramente será el miedo a ser feliz el que lo ata a una vida de sinsabores, de desdicha, de dolor...



Pero realmente la vida sigue y surgen nuevos inconvenientes, nuevos problemas a los que hacer frente que harán que tarde o temprano, ese acto reflejo termine por desaparecer del todo, y será en ese mismo instante cuando pueda mirar atrás orgulloso y decirle a todo el mundo que te he olvidado.